sábado, 17 de febrero de 2007

De Lesotho a Coffee Bay again

Después de estar esa semana en Lesotho, una familia francesa ofreció llevarme de vuelta a Sudáfrica donde había dejado la mitad de las cosas que llevaba. Era un matrimonio joven con una niñita de alrededor de 5 años muy parecida a mi sobrina Javierita. El viaje fue eterno y el francés no se detenía nunca, manejo 12 horas y solo nos detuvimos 30 minutos a comer (por suerte, porque ya no daba mas). La pobre niñita, que me decía a cada rato “Monsieur où est la mer?” (al principio pensé que me decía “o es la mierda” por el camino, pero era muy chiquitita para eso, solo me decía “Sr. donde esta el mar?”), vomito 3 veces en el viaje. Imagínate el camino era como ir a Farellones o a Portillos (en la Cordillera de los andes) pero duraba 6 horas, era solo montaña tras montaña y lleno de curvas, pero el paisaje seguía siendo alucinante.
Pasamos por varios pueblitos algunos bien primitivos y otros mas desarrollados, recorrimos todo el centro y sur de Lesotho hasta llegar a la frontera con Sudáfrica, ahí me dieron 3 meses mas de Visa. Después de esas 6 horas en Lesotho nos demoramos 6 horas más en llegar a Port. Saint Johns en la costa de Sudáfrica, en el camino casi matamos a un borracho que cruzo la carretera, casi chocamos con un burro muerto en el medio del camino y al final pinchamos neumático porque el camino estaba lleno de hoyos, había mucha neblina, lluvia, etc. por suerte que paso un auto de la policía y nos ayudo a cambiar el neumático.

Port Saint. Johns queda en el Transkei (igual que Coffee Bay), es un lugar más selvático, los cerros están llenos de árboles frondosos. Me quede 3 días ahí pero más que nada descansando. Me encontré con amigos ingleses que había conocido en Coffee Bay y que optaron por quedarse a vivir y trabajar por un año es ese lugar.


Pareja mirando un arcoiris en Port Saint Johns